EL VERDADERO AYUNO NO SE HACE POR COSTUMBRE.
Por costumbre no produce ningún resultado.
Por costumbre es un acto religioso, pero no de adoración.

EL VERDADERO AYUNO DEBE TENER UN PROPÓSITO DEFINIDO.
Puede ser un acto de adoración.
Puede ser un acto de contrición.
Puede ser una señal de duelo.
Puede ser por causa de una tristeza específica.
Puede ser por causa de estar ocupado en la obra.

EL VERDADERO AYUNO PRODUCE RESULTADOS.
Para bendición del que ayuna.
Para la gloria de Dios.

Cuando ayunemos no seamos como aquellos que muestran su rostro demacrado para demostrar nuestro sacrificio. No se lo contemos a nadie, porque eso es vanagloria religiosa. Hagámoslo para la gloria de nuestro Dios.